domingo, 13 de febrero de 2011

Poli chistes. Tormenta de ideas.


Todos los días en todos los medios, nos enteramos de nuevas matanzas en casi todo el territorio nacional. Y no solo eso, sino que también llegan a nuestro conocimiento, que muchos comerciantes se ven obligados a pagar protección a lo que llaman crimen organizado.
Del mismo modo llegamos a saber, que el ambulantaje o comercio informal, está controlado por diferentes bandas en contubernio con gobiernos locales, regionales y aun federales.
Y muchos de nosotros nos preguntamos ¿Es que acaso ya no hay solución alguna que permita que este país viva, trabaje y se desarrolle en paz?
Yo la verdad, reconozco que cómo muchos mexicanos, no encuentro una solución real al problema.
En el ámbito laboral, es bien conocido, que para llegar a buenas soluciones, lo más importante es conocer a fondo el problema y contar con datos precisos. Y sinceramente creo que ninguno de nosotros conoce este problema a fondo, ni cuenta con datos  suficientemente fieles como para poder aportar soluciones verdaderas.
Quizá quienes mejor conocen el problema son los que están metidos en él. Y pienso que también para ellos debe ser importante poder vivir en paz, y disfrutar de su familia sin los sobresaltos y riesgos a los  que ahora se enfrentan.
Por eso, me atrevo a proponer, que juntos busquemos una solución, para que nuestra nación y nuestras familias, puedan prosperan en paz.
Dado que cómo dice el dicho, dos cabezas piensan mejor que una. Por lógica, cien millos de mexicanos deben pensar mejor que dos.
Así que les dejo esta pregunta. ¿Cómo podríamos hacer a nivel nacional, para, usando las redes sociales Hacer una Tormenta de Ideas? O sea, esa práctica que utilizan algunas empresas, cuando no tienen ninguna, y que consiste en que todos aporten ideas, sin razonarlas. Pero que permiten que otros las mejoren y finalmente se encuentre una solución verdadera.
Como la que permito a los tripulantes de un barco que estando anclado, se percataron de que cerca de ellos estaba una mina explosiva, y que si encendían los motores lo más probable era que la mina fuera atraída por el barco y a su contacto explotara. El capitán pidió que todos expusieran las ideas que se les ocurrieran antes de que una ola empujara el explosivo hacia ellos.  Muchas fueron las ideas y una de ella fue “Y si nos juntamos y le soplamos” Todos se rieron del ocurrente, pero otro tripulante dijo. “Esperen, podemos usar el aire comprimido para alejar la mina” Y de esta forma pudieron salvar el barco.
Así que mi pregunta ahí queda. ¿Cómo podemos hacer a nivel nacional, una tormenta de ideas?
Y hablando de ideas, o al menos de ocurrencias, les dejo una anécdota de Francisco de Quevedo.
Cuentan, que en aquellos años en que el poeta vivió y en los cuales aun no se descubría la luz eléctrica. Al salir de madrugada de una fiesta, unas chamacas le ofrecieron amablemente un farolito para que iluminara su camino. Quevedo agradeció la amabilidad,  pero al tratar de encenderlo, se dio cuenta de que en lugar del cabo de vela, le habían puesto un nabo. El poeta, se volvió a las jovencitas que para entonces se reían de su broma y dijo:
La grande ocurrencia alabo,
Merece alabanza eterna,
La que ha puesto en la linterna
En lugar de vela, un nabo.
Más siento decepcionar,
Pues no tengo facultad
Para nabos encender.
Las jóvenes trataron de cerrar la puerta pero el poeta metió el pie y continúo.
El nabo, no hay que dudar
Que está muy bien colocado,
La que lo ha puesto, es probado
Que lo sabe manejar,
Más si gusta de afinar,
Nabos de mejor paterna.
 Y tiene la mano tierna,
Pase a usar de su primor,
Que yo tengo uno mejor,
Que él que ha puesto en la linterna.


Subscribete a Política y otros chistes por Email es gratis

No hay comentarios:

Publicar un comentario